LO CONFIESO: ME ENCANTA LA ROPA

Qué madre no ha comprado nunca por impulso un montón de ropita a su peque y, al llegar a casa, se ha preguntado ¿por qué hay más ropa en el armario que días en el año? A mí, desde luego, me ha pasado más veces de las que quisiera y mi primer pensamiento siempre es: "mañana sin falta voy y descambio lo más innecesario...Y, sí, al día siguiente voy, y lo descambio, hasta ahí todo perfecto. Pero de repente, echo un vistazo al resto de ropa que hay en la tienda (la que no compré el día anterior porque no me cabía en el coche) y me pregunto de nuevo (yo es que soy mucho de preguntarme a mí misma), ¿como es que esto y esto y esto y...no lo compré ayer, con lo súper necesario que es que mi hija lo tenga?


En fin, el pez que se muerde la cola, cada vez que descambio vuelvo a casa con más ropa de la que me fuí y, como consecuencia de eso, con menos dinero. La historia de mi vida como compradora compulsiva (uy, espero que esto no lo lea mi marido, porque cada vez que insinúa que compró demasiado, me pongo como una loca, tan tan tan indignada que hasta yo misma me acabo creyendo que nunca he fulminado los fondos de mi tarjeta)

¿Y a qué viene todo este rollo? Pues simplemente me apetecía dejarlo por escrito, por si alguna vez vais a mi tienda y os encontráis conque esos conjuntitos tan maravillosos que con tanto cariño anuncio en mi web zoidines.com, han volado de la tienda a mi casa, para que no os asustéis. La buena noticia es que sólo volarán la talla 6 y la 8, jajaja

No, en serio, si al leer este post te sientes un poco identificada conmigo, entonces NO vengas a Zoidines, porque morirás de amor nada más ver todas las colecciones súper mega hiper ideales de Pilar Batanero, Jim&Lucy, Mía y Lía, Eva Castro,....

Creo que he encontrado mi trabajo ideal, mi vocación tardía y es que no puede haber persona más feliz en este mundo que yo, cuando abro la puerta de mi tienda, entro...y veo un espectáculo impagable de colores, textura, tejidos, diseños....a mi alcance. Simplemente con verlos soy muy muy feliz.

Aunque lo que realmente me encanta es ver cómo mis clientes sienten lo mismo que yo (me hace sentir que no estoy sola)no, no, mejor aún,ver a los peques vestidos con toda esa ropita que con tanto esmero he elegido como si fuera para mis propios hijos, para mis Zoidines.

Ver a esos niños con "mi ropa"me hace feliz y con ganas de llegar a casa y decirle a mi marido "¿ves como toda la ropa que he comprado durante años era una inversión de futuro? Un aprendizaje, como una mini carrera universitaria, un camino para llegar a esto, a mi meta, a Zoidines.

Que tengáis un dulce día


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