Rebajas

Como ya sabéis, soy nueva en esto. Llevo apenas unos meses de rodaje y, nunca en mi vida imaginé ninguna de estas dos posibilidades:

1- dedicarme al mundo de la moda infantil y

2- que me acabara enamorando este trabajo



Firmas de lujo

Hoy voy a escribir sobre las marcas de ropa que tengo en la tienda. Creo que he dado en el clavo al elegirlas, son actuales, de calidad, con diseños sencillos pero llenos de elegancia,...en fin, maravillosas. Cada vez que las clientas se fijan en una de mis prendas, me hincho de orgullo hablándoles de las diseñadoras que las han creado con tanto cariño. Son todas excepcionales profesionales, a mí desde luego me tienen enamorada. Si me preguntáis no sabría por cuál decidirme, claro que tengo mis preferencias pero...pero pero pero no voy a enrollarme y paso a presentaros mis marcas de referencia

Empiezo por un clásico, Pili Carrera, conocí esta marca con mi hija mayor, hace 19 años...y fue un flechazo. Calidad es la palabra que mejor define sus prendas. ¿Y cuál es el modelo de esta temporada que me tiene enamorada? Fácil, su cubrepañal tipo Chanel, es para volverse looooca. Por no hablar de la chaquetita de punto color maquillaje con pompón ¡Quiero tener una bebé para lucir este modelito!

Mía y Lía tampoco tiene nada que envidiar. Conocí esta marca hace ya varios años, en una tienda de lo más cuqui en Gijón, y desde entonces soy seguidora de todas sus colecciones. Tenerla en mi tienda es para mí todo un lujo: esa blusa de plumeti que me tiene enamorada, el vestido de unicornios que, cómo no, tiene loca a mi hija Mencía, el cubrepa...



LO CONFIESO: ME ENCANTA LA ROPA

Qué madre no ha comprado nunca por impulso un montón de ropita a su peque y, al llegar a casa, se ha preguntado ¿por qué hay más ropa en el armario que días en el año? A mí, desde luego, me ha pasado más veces de las que quisiera y mi primer pensamiento siempre es: "mañana sin falta voy y descambio lo más innecesario...Y, sí, al día siguiente voy, y lo descambio, hasta ahí todo perfecto. Pero de repente, echo un vistazo al resto de ropa que hay en la tienda (la que no compré el día anterior porque no me cabía en el coche) y me pregunto de nuevo (yo es que soy mucho de preguntarme a mí misma), ¿como es que esto y esto y esto y...no lo compré ayer, con lo súper necesario que es que mi hija lo tenga?